martes, 9 de agosto de 2016

El principio de un hada





¿Qué puedo decir sobre mi libro, "Mercurita la aprendiz de hada? Su creación la planeé en la primavera del año 2.009. Pero inicialmente iba a ser un contenido muy distinto. De hecho, se llamaría "Los mundos de Kampelina". La protagonista iba a ser una niña conocida en su escuela por su habilidad para el patinaje. Un día, en la salida, se encuentra con una mujer con fama de alocada, que la admira. Le regala un medallón, del que dice es capaz de transportar a su poseedor y sus acompañantes a una tierra medieval. 

Kampelina se pregunta a qué viene eso, y percibe un fuerte olor a vino. Es evidente que su interlocutora ha bebido de más. Por lo tanto, para evitar incidentes, decide darle la razón a todo lo que dice, y aceptar el regalo. Cuando se va, se apresura a contar el suceso a su primo, y a una amiga, que se ríen del suceso. 

Pero con el paso del tiempo, la curiosidad puede más, y deciden pronunciar las palabras mágicas. De inmediato, son trasladados al mundo medieval que la mujer mencionó a Kampelina. 

Los niños, que no esperaban que el hechizo fuese a funcionar, no saben qué hacer. Sus ropas, nada medievales, llaman la atención. No tardan en ser capturados por unos guardias armados de una ciudad, que los llevan para interrogarlos. 

Pero una traviesa niña ha presenciado la escena. No le gusta el trato injusto a los niños. Es el hada Mercurita, que acude en su ayuda. En cuanto la ven, los soldados se enfurecen. Su fama de traviesa es bastante conocida.....

Y a partir de aquí, me replanteé la historia. Mercurita me fascinó más que Kampelina. Le di mucho carisma a la hadita y consideré que merecía ser protagonista de algún libro. Por ese motivo, dejé en el aire a Kampelina y me ocupé de Mercurita. Algún día seguiré con la historia, pero sin la traviesa hada.