sábado, 9 de abril de 2016

Las seis portadas de "Mercurita la aprendiz de hada




        Si escribir un libro requiere tener paciencia y precisión, crear su portada no es pan comido. Sobre todo, si el que las hace tiene poca soltura gráfica. Pensaréis que lo mejor es contratar a un diseñador gráfico y que la haga él. Pero temo que su creación no me guste. Sí, soy algo delicado. El autor del libro soy yo. Por lo tanto, soy el que conoce mejor la personalidad de los personajes, su carisma y carácter. Por lo tanto ¿Quién mejor que yo, para hacer la portada o al menos, intentar hacerla? En el supuesto caso de que salieran mal, al menos el intento me habrá servido para saber lo que busco y podré guiar mejor al ilustrador.
       El libro “Mercurita la aprendiz de hada” tiene seis portadas, hasta el momento. Hablemos de ellas.
       La primera de ellas nos muestra a la hadita en un bosque del sur de España. Un familiar me advirtió que el inoportuno brillo de la rama de un árbol, podría ser un inconveniente, pues parecería que el libro está deteriorado en su parte de arriba, a la derecha. No le hice mucho caso y mandé a imprimir varios ejemplares a “Publiberia”, una imprenta valenciana.
       Un par de años más tarde, quise probar suerte con “Createspace” una empresa afiliada a Amazon. Para mi sorpresa, me escribieron, diciendo que tenía que buscarme otra, ya que como me advirtiera mi sobrina, el brillo de las ramas de los árboles eran un inconveniente ¡Pero si a Publiberia les salió bien! ¿Por qué a ellos, no?
       No quise discutir e hice mi segunda portada, que consistió en recortar las ramas. Nueva negativa de Createspace. Tuve que hacer otra. Esta vez la hice en la ya derribada vaquería de mi abuelo. Esta vez me la dieron por válida, pero yo no quedé muy convencido. La cara de Mercurita se veía demasiado seria.
       Cuando en el año 2.011 aprendí un poco el Illustrator, quise hacer otra portada. Pero me salió demasiado infantil para mi gusto. Hago saber que si bien Mercurita es una niña, eso no significa que sus historias sean cuentos para niños. Lazarillo de Tormes también lo es, y nadie piensa que sus historias sean de temática infantil.
       Vamos con la quinta portada. Aquí vemos a Mercurita, nuevamente en la vaquería de mi abuelo, con cara de asustada, de noche. Esa portada me gustaba más que las otras, pues le hacía más justicia que las otras. Le quito la fuente de letras “Ravie” que parece hecha para cuentos infantiles, por otra más formal.
       Pero el fondo nocturno tenía unos degradados de color rosa y violeta que no terminaban de gustarme.
       Sexta portada. Seguimos en la vaquería de mi abuelo. Mercurita no está asustada, sino inquieta. Al fondo, añado un campanario de aspecto lúgubre para resaltar el ambiente de misterio de la escena. El título de color rojo remata la escena. Actualmente es la portada oficial.

No hay comentarios:

Publicar un comentario