jueves, 20 de agosto de 2015

Las amigas de Mercurita

Mercurita, con la mano levantada. A continuación está Poly, luego Anasti y Cleo

Poly, a punto de entrar en clase, Tiene actitud meditativa, probablemente está comunicándose con algún ser del otro lado. Lleva uniforme de invierno. Detrás de ella está Anasti

Poly

      Al principio de ingresar en la escuela mágica "El Roble Dorado" a Mercurita le costó trabajo hacer amigas. Pero al inicio del cuarto curso, se ganó la confianza de una nueva alumna de aspecto de rubita angelical, pero de modales camperos. Su nombre es "Polikarpia", pero la llaman "Poly". Dice que se puede comunicar con los seres fallecidos, que la informan de sucesos extraordinarios. Por ese motivo, la niña es temida en su pueblo, ya que sus verdades son incómodas, y debido a su ingenuidad infantil, las cuenta a quienes quieran escucharlas. Ese fue el caso de aquel hombre que no encontraba a su esposa. La rubita le dijo dónde estaba, y al buscarla, descubrió que le era infiel y por poco la mata.

      No menos apurado lo pasó aquel vecino que se ausentó durante tres años, tras los cuáles regresó. El padre de Poly y esta, se acercaron para darle la bienvenida y preguntarle cómo está de salud. Al hombre la vida parece irle de maravilla y así lo dice. Pero la ingenua Poly no puede evitar preguntarle en voz alta una información que le han suministrado sus voces, que parecen contradecir las palabras del recién llegado.

      -¿De verdad está bien de salud? ¡Qué raro! Creí que le dolería la espalda a causa de la paliza que le dieron en una taberna de Darania por intentar irse sin pagar.

      El apurado hombre se aleja sin decir nada, lleno de vergüenza, y con la cara enrojecida como un tomate. El padre le pide a su hija que sea discreta. La pequeña Poly lo intenta pero hay veces que no se puede callar, tal y como ocurrió cuando acompañaba a su madre a comprar conejo a una carnicería, pues sentía mucho asco.

      -¡Mamá! No vayas a comprar ese conejo para el almuerzo, porque yo no me lo voy a comer. Además, no es conejo, sino gato. Era ese rubio con manchas blancas, al que le gustaba revolcarse en los charcos del alcantarillado, cercano a la plaza mayor del pueblo.

      Los clientes se enojan con el apurado carnicero e intentan agredirle. Este coge un cuchillo y amenaza a todo aquel que se atreva a acercarse.
Poly, disfrutando de la naturaleza. Ahora lleva uniforme veraniego

      Por ese motivo, cuando los heraldos de la reina "Denka III" de Lamokia colocan carteles por todo el reino, ofreciendo facilidades a aquellos jóvenes de todas las clases sociales para que estudien la magia, los habitantes del pueblo animan a los padres de la rubita para que ella estudie también para ser un hada. Incluso le pagan los gastos del viaje. Así se libraran por un tiempo de sus incómodas verdades. Esperan que cuando acabe los estudios y regrese, haya madurado y aprendido a ser más discreta.
A la izquierda está Anasti. Mercurita, en medio, de espaldas. Cleo, a la derecha. A Mercurita le encantan las azoteas. Las ve como una "puerta hacia el espacio". Con frecuencia se reúne con sus amigas en una de ellas.

Anasti

      La pelirroja Anastasia (Anasti para las amigas) es el fruto de la unión entre un hada y un campesino. Su madre quiere que sea un hada, como ella. Anastasia acepta con alegría las peticiones de su madre, pero sin juzgar si es lo que realmente necesita. Anasti es muy niña. Piensa que todo va a ser nuy fácil. Se equivoca. No tarda en darse cuenta de que la clave consiste en estudiar continuamente. Es en esas circunstancias en las que Mercurita se comporta como una tirana. No deja que Anasti se levante de su asiento hasta que haya aprendido la lección. Anasti llora e insulta a su amiga. Mercurita no cede. Hasta que no aprenda, no la dejará ir a la taberna de estudiantes para comer un pastel. La paciente Poly cree en un principio que su amiga es demasiado rigurosa. Pero pronto se da cuenta de que a Anasti no se le puede dar tiempo libre si no se ha esforzado. La pelirroja se confía demasiado. Cree que la vida es un juego. Mercurita no tarda en ponerla en su sitio.

Cleo

      Esta rubia es la sobrina de un estafador. Su padre es fácilmente convencido por su hermano para que se una a su banda e intimide a la gente. Cleo se llena de espanto y echa a llorar cuando vé a su tío ponerle un cuchillo en el cuello a un hombre, intimidándole para que suelte el dinero. A escondidas le reprochan a la niña su actitud. En vez de llorar, debe de prestar atención para cuando sea mayor. Cleofastra Demar (ese es su verdadero nombre) se llena de espanto. Odia a su tío Brikon más que a ninguna otra persona. No quiere que su padre participe en los asaltos. Este admite que su hermano, a veces es demasiado duro, y un día durante su ausencia, la lleva a casa de su abuelo. Cuando regresa, Brikon le reprocha su decisión y van a buscarla. Al parecer, quiere que se ponga al servicio de un mendigo, vistiendo harapos, para inspirar lástima a la gente.

      Sin embargo, es demasiado tarde. Cleo ha convencido a su abuelo para que la deje marchar a la escuela de magia "El Roble Dorado". Ella piensa que la mejor forma de compensar los delitos de sus familiares es aprendiendo a usar los poderes mágicos y usarlos para la caridad. Cuando padre y tío van a la escuela para reclamar a Cleo, son despedidos con cierta brusquedad. Sobre todo, Brikon, cuyos delitos son harto conocidos por el jefe de estudios de la escuela, que amenaza con llevarlo detenido al sur, donde está en busca y captura. Para alivio de Cleo, su tío decide desistir. Su padre, al principio es reacio, pero entiende que es la mejor decisión para su hija.

Hébora

      Hébora estudia en otra clase de la misma escuela que Mercurita. Pero se ven en los recreos con frecuencia. La la admira y quiere ser como ella. Pero si bien la traviesa hada controla más o menos bien sus travesuras, no pasa lo mismo con el hada gordita, que se comporta de manera desagradable con frecuencia, y tiene malos modales. Entre otras cosas le gusta hacer ruído cuando come, además de hacer mezclas extrañas con la comida, despertando el asco de la gente de su alrededor. Por ese motivo, Cleo y Anasti no quieren que salga con ellas. 

      Mercurita se enfada cuando Hébora hace una grosería. Pero Poly cree entender a Hébora y por eso reprocha a sus amigas su actitud hostil con esta. Además, pide a la traviesa hada que tenga más paciencia. La madre de Hébora trabajaba en el oficio más viejo del mundo. Se quedó embarazada por accidente. Sus intentos de abortar fueron inútiles. Se dice que le hicieron un extraño brebaje para que la niña no naciera, pero que a causa de eso, nació con poderes. Como la liberal e irresponsable madre no sabía qué hacer con ella, la entregó a su padre y este la mandó a la escuela de hadas.







viernes, 14 de agosto de 2015

La paginita de Facebook


      El año pasado abrí una paginita en Facebook para hablar de mis obras. Hace un mes, aproximadamente, me bloquearon mis cuentas de Facebook menos una, por hacer lo que se suele llamar Spam; o sea, promocionar demasiado una cosa. Por ese motivo, la página está bloqueada. No se puede editar. Por ese motivo abrí otra, hace tres semanas, más o menos ¡Pero me sancionaron de nuevo por hacer spam! :) Y por ese motivo, no podré escribir durante una temporada en otras páginas para promocionarme. Creo que el castigo durará un mes.

           Pero pensándolo bien, tal vez sea lo mejor que me haya podido pasar. Al pedir consejo en un foro al que pertenecía desde el año 2.003, me mostraron el Facebook de un blogero que se hace llamar "Defreds"  al que también le gusta escribir, pero que se toma sus promociones con calma y filosofía. El truco parece consistir en escribir todos o casi todos los días algo en su web, aunque no tenga nada que ver con su obra. Me parece un buen ejemplo a seguir. 
             
            Os dejo el enlace de mi Facebook para el que quiera echarle un vistazo.